ROSA MOSQUETA

ROSA MOSQUETA (Rosa Affinis Rubiginosa)

Pertenece a la familia Rosaceae, que comprende tres especies: Rosa moschata, Rosa canina y Rosa rubiginosa.

Arbusto de ramas delgadas, flexibles y muy espinosas que puede llegar a alcanzar más de dos metros de altura y estar en agrupaciones de hasta tres metros de diámetro. Es una planta silvestre de origen oriental que crece en clima lluvioso. Aunque ha sido conocida en Europa desde hace muchos siglos, en la actualidad se encuentra extendida por diversas regiones, en especial aquellas con clima templado. Se suele encontrar en estado silvestre al sur de la Cordillera de los Andes.

Sus tallos y ramas están cubiertos de espinas y sus hojas son elípticas, de color verde intenso y tienen el borde dentado. Sus flores, de color blanco y en algunas ocasiones de tonos rosados o con pigmentación amarilla, tienen entre tres y seis centímetros de diámetro. Cuando sus pétalos caen, la planta da origen a frutos secos denominados aquenios, que tienen forma ovalada, entre 1,5 y 2,5 centímetros de diámetro, son carnosos y son de color rojizo. Están recubiertos por una cascarilla que tiene entre uno y tres milímetros de espesor. Ésta posee una gran cantidad de vitamina C en su estado fresco y crudo.

Los frutos son ricos en ácido ascórbico y, aunque en menor medida, en vitamina A, riboflavina, azúcares, etc. Estos contienen un gran número de semillas que constituyen el 70 % de su peso y es de ellas de las que se extrae un aceite de color amarillo rojizo, el “aceite de rosa mosqueta”.

Es famosa por su alto contenido de Vitamina A, E, C y B1 y B2, con excepcionales propiedades regenerativas y cicatrizantes.

La rosa mosqueta es conocida mundialmente por estar libre de cafeína y por su alto contenido de Vitamina C, que equivale a 20 veces la que tienen los cítricos y a 8 veces la que tiene el kiwi.